Con resultados regulares se encuentran en su fase final las trillas de sorgo en la región, donde se registraron rendimientos con promedio de dos toneladas por hectárea, de acuerdo a datos proporcionados por agricultores de la región, que ya levantaron sus cosechas del grano rojo.
En el ciclo agrícola temprano fueron sembradas cerca de 180 mil hectáreas en los municipios de Cruillas, Burgos, Méndez y San Fernando, superficie que está dejando una producción superior a las 400 mil toneladas de sorgo, aunque aún faltan los números de las trillas finales.
Durante ese ciclo agrícola destaca que las trillas de la gramínea se apresuraron debido a los intensos calores que provocaron una maduración acelerada del grano, mientras que las mismas temperaturas fueron la causa de una disminución en la cifra de toneladas que se había contemplado antes de la época de recolección.
Las expectativas generadas por las lluvias que se registraron desde los últimos días del mes de marzo y que se reflejaron en plantas vigorosas, se vieron frustradas por temperaturas elevadas que se presentaron, provocando que el grano sufriera deshidratación hasta perder peso, lo que trajo por consecuencia una diminución en los ingresos de los productores agrícolas.
Este ciclo agrícola ha sido calificado como ruinoso para los productores de sorgo, debido a la caída del precio, que actualmente se cotiza en 4 mil 100 pesos por tonelada, cantidad que aunada a los rendimientos, no deja margen de utilidad para los productores de este cereal, que por tal motivo están demandando de manera urgente que el gobierno federal aplique un complemento para alcanzar la suma de 6 mil pesos por tonelada.
Mientras que en consonancia con la superficie sembrada en años anteriores, por encima de las 280 mil hectáreas, en el ciclo agrícola que está concluyendo se observó una disminución del 30 por ciento, lo que se refleja en el numero de toneladas producidas y apuntan a que en la próxima temporada se reduzca aun mas la extensión agrícola cultivada con el grano rojo.






