Así como cuando iban los romanos al coliseo, atraídos por el olor de la sangre de los gladiadores, el pueblo de México quiere ver sangre, en este episodio de la vida política nacional, dónde el Gobernador de Sinaloa con licencia RUBÉN ROCHA MOYA, aparece como próximo festín… ¡en las fauces de los leones!.
Para la gran percepción popular, ROCHA es culpable de los delitos que lo acusa el gobierno americano… Y en consecuencia, tiene que pagar.
Una percepción nace de algo muy obvio… Sinaloa es un estado bajo el dominio durante décadas, -por la que fue, o es- una de las organizaciones más poderosas del país.
¿Cómo pensar en que un político, candidato, o ya en funciones, se puede oponer o darle contra?.
Sería como firmar su propia sentencia.
Entonces, no hay vuelta de hoja.
Está vez -posiblemente- será ROCHA MOYA quien tenga el honor de inaugurar la piedra de los sacrificios.
Detrás de éste, una larga ristra de políticos y servidores públicos estarían en lista de espera, con el alma en un hilo, aguardando que les llegue el turno.
Y en lo que se produce el desenlace de este caso, pueden pasar muchas cosas en la relación México – EUA, que no presagian nada bueno.
Porque se puede ver muy bien la intención del gobierno del vecino país: quiere exterminar a MORENA y por consecuencia, a la 4T.
Con el caso «ROCHA» ya abrieron un boquete, pero vienen más embestidas, que de manera sistemática van a estar impactando en puntos muy vulnerables del sistema político mexicano.
Todo lo tienen fríamente programado, calendarizado y conocen los efectos de sus maniobras.
EUA domina El Arte de la Guerra y saben que, para matar un zancudo, no deben utilizar un cañón.
Juegan con las mentes y en ese arte, llevan todas las de ganar.
Hasta hoy así ha sido.
Tal parece que para consolidar la cuarta transformación, las cosas no serán diferentes a las tres anteriores y tendrán que hablar otras formas.






