Durante los últimos tres meses, la inflación ha subido al menos un 20 por ciento en el costo de productos de la canasta básica, lo que afecta directamente a las familias de menores ingresos, que ya se preparan para pasar una navidad que podría estar exenta o limitada de regalos y celebraciones tradicionales.
La situación económica de la región se encuentra deprimida debido a los malos resultados de las cosechas en los últimos años y la eliminación de programas al campo, que vinieron a restar un importante porcentaje de circulante, mientras que las obras privadas y del sector público se encuentran muy disminuidas.
Esta es la realidad que enfrentan miles de familias en San Fernando, que a la falta de empleos, bajos salarios y la inflación tienen que gastar en situaciones de salud, que se han recrudecido en las últimas semanas, en que se ha resentido un problema colectivo de gripe, mientras que el poder adquisitivo se encuentra cada día más deficiente.
Atender a un integrante de una familia de una simple gripe puede costar nil pesos utilizando medicamentos similares o genéricos que son más baratos que los de marcas de laboratorios reconocidos, pero hay hogares donde ni siquiera pueden pagar esta cantidad, sobre todo cuando dos o tres de sus integrantes presentan padecimientos de este tipo, entonces generalmente suelen recurrir a remedios caseros.
Surtir una despensa semanal para cuatro personas anda en un costo mínimo de mil 500 pesos, pero en la mayor parte de los hogares, los ingresos se reducen a mil 200 pero no siempre hay trabajo seguro y además se tienen que cubrir costos de electricidad, agua, pagos de renta y los que se presenten de manera imprevista.






