Las intenciones de las autoridades en San Fernando, por detener los embarazos entre la población adolescente han sido fallidas, viéndose un incremento considerable en el último año, revelaron fuentes dignas de crédito.
Médicos de la localidad advierten sobre las consecuencias mortales que pueden causar en una jovencita menor de 16 años llevar un hijo en su vientre, incluso hay una estadística “negra” que ha obligado a las autoridades a implementar estrategias, sin embargo con el paso de los años cada vez es más frecuente esta situación en edades más tempranas.
Esta es una realidad que se ha salido de control y donde expertos en estas problemáticas señalan como principales causales, la falta de comunicación entre padres e hijos para advertir sobre las consecuencias de tener relaciones sexuales a edades que no son las recomendadas y sin tomar ninguna clase de providencias.
Refieren que este tipo de situaciones abren la urgencia para que padres de familia estrechen lazos con sus hijos y hablen de temas como la sexualidad, debido a que una buena educación es la mejor arma para frenar acciones que cada año provocan numerosas muertes, ya que muchas jovencitas buscan abortar sin tener conciencia de las consecuencias.
La Organización Mundial de la Salud (OMS), advierte que la adolescencia es el período en la vida de una persona que comprende entre los 10 y los 19 años, en algunos casos la adolescencia se ve interrumpida cuando la joven queda encinta y es que una de cada cinco mujeres en el mundo ya tiene un hijo antes de los 18 años y cada año se producen 16 millones de nacimientos de mamás adolescentes.
De acuerdo a expertos la edad más apropiada para ser madre es entre los 20 y los 35 años, ya que el riesgo para la salud de la madre y el niño es mucho menor, el embarazo en la adolescencia se considera de alto riesgo y conlleva más complicaciones, porque la adolescente no está preparada ni física ni mentalmente para tener un bebé y asumir la responsabilidad de ser madre.






