Una cifra indeterminada de perros callejeros tienen asolada a la ciudad, efectuando el típico tiradero de basura y la la sensación visual de ser una población con problemas de limpieza.
Las acciones de la Secretaría de Salud por retirar de las zonas públicas a estos animales que al parecer no tienen dueño, porque se dedican a hurgar entre los tanques de basura y otros recipientes de los hogares en busca de comida y en el sector comercial, han resultado infructuosos.
Esta anomalía mantiene a la ciudad con un pésimo rostro urbano, la falta de personal y de gasolina entre otros aspectos, han sido de los principales argumentos que se han exhibido ´pr parte del sector oficial, para limitar el combate a los perros sueltos en la población.
Tal anomalía sigue dando mucho de qué hablar en la cabecera municipal, donde diariamente es común ver basura esparcida por todos los rumbos, aun cuando en diferentes ocasiones se han mencionado este tipo de problemáticas que afectan el rostro comunitario.
Por varias causales no ha sido posible lograr un control de esos animales que pululan por las calles en busca de comida y que para encontrarla, tienen que echar al piso los tanques conteniendo residuos, que son desparramados en áreas públicas, provocando una imagen totalmente desagradable que contrasta con el esfuerzo de las autoridades locales por brindarle la imagen de una ciudad progresista.






