La cabeza principal de la primera fecha del Festival Arre fue Natanael Cano, quien además de sus músicos, llevó a un paramédico que cada cierto tiempo daba oxígeno al cantante.
«Me dijeron ‘Nata no brinques, no corras porque te vas a cansar’, pero me vale verga vamos a cantar unos corridos tumbados bien jalados», dijo el precursor del género al micrófono, aunque no con la misma energía con la que se presentó, por ejemplo, en el del Auditorio Nacional, donde sí corrió, gritó y has ta bromeó.
«Mi bello ángel» de entre todas las canciones con narrativas bélicas que interpretó el artista durante su show fue la que resaltó, por su temática romántica, pero después todo fueron drogas, joyas, fiesta, mujeres ambiente, pero una narrativa que probablemente explica la cercanía de estos artistas con su público, el crecimiento con base en el esfuerzo.
«PRC», y «Diamantes», complementaron el repertorio que aunque de solo una hora convenció a sus fans, desde los más jóvenes, entre ellos también niños acompañados por sus padres, hasta jóvenes fumando marihuana, y otros bebiendo, como Natanael pese a sus problemas respiratorios hacía en el escenario.
Pero después todo fueron drogas, joyas, fiesta, mujeres ambiente, pero una narrativa que probablemente explica la cercanía de estos artistas con su público, el crecimiento con base en el esfuerzo.
En el primer día estuvo también lo grupero romántico con La Mafia Candente, Alicia Villarreal mostró su experiencia en escena, mientras que La Arrolladora Banda El Limón hizo lo propio con sus éxitos, mientras que el domingo, los espectadores pudieron ser testigos de la presentación de artistas de renombre como Edén Muñóz y Edwin Luna, además de la polémica agrupación «Yahritza y su Esencia», a los que por cierto, no les fue muy bien que digamos, pues fueron recibidos con abucheos y gritos que coreaban: «Que los saquen», «No los queremos» y unos otros no dejaron de gritarles «Chicken», la controversial palabra que los colocó en el ojo del huracán.
FUENTE ELGRAFICOMX






