Uno de tantos compromisos que no cumplió la pasada administración estatal de Tamaulipas con los productores agrícolas de San Fernando, fue la construcción de un laboratorio para producir insectos benéficos.
Mismos productores recuerdan que en el mes de julio del año 2019, el Congreso de Tamaulipas aprobó la donación realizada por el Ayuntamiento de San Fernando de un predio con este propósito, que de acuerdo a la versión de ese tiempo, se encontraba “casi” aprobada, pero el gobierno estatal requería de un terreno, que el Ayuntamiento presidido por José Ríos Silva, no tuvo inconveniente en destinar.
A cuatro años de la aprobación por parte del Congreso del Estado, el laboratorio para producir crisopas y otros insectos para combatir las plagas del campo, no se construyó, por lo que es pertinente vigilar que el predio donado no se destine a un uso diferente o sea adjudicado a particulares, ya que el asunto ha ido quedando en el olvido.
Lo anterior para gestionar ante el actual gobierno de Tamaulipas un laboratorio con esa misma finalidad, considerando que por ser la agricultura una de las principales actividades económicas en la región, siempre habrá la necesidad de mantener control sobre las plagas que afectan a los cultivos.
El anuncio de la construcción del laboratorio para la producción de insectos benéficos tuvo su origen en gestiones de la organizaciones de agricultores que cíclicamente tienen problemas para conseguir ese tipo de insumos para combatir las plagas en cultivos de sorgo, luego que en el caso específico de las Crisopas para enfrentar “el pulgón amarillo”, además del desabasto, termina por caer en un “mercado negro” que encarece su precio.






