Por Aristeo Manilla García
En una sociedad actuante y decidida, todo es importante; no solo se tienen que considerar los aspectos materiales, las obras o las inversiones; hay mucho más detrás del progreso y dentro de este escenario, se nos está escapando algo: en San Fernando estamos descuidando garrafalmente el tema de la historia.
Para comenzar no hay historiadores, o al menos personajes que realicen un trabajo formal, dedicado a investigar sobre los casi tres siglos de existencia para armar libros, textos o documentos que arrojen luz para las nuevas generaciones, del sitio donde nacieron y crecieron sus ancestros.
No se desestima ni pasa por alto el trabajo de algunos particulares, como el Profr. JESÚS GRACIA PADILLA, que por sus propios medios ha escrito libros sobre la historia del municipio, pero que por falta de apoyo, no han sido obras completas; un tiempo fue Cronista Oficial de la ciudad y al menos recibía una exigua remuneración, pero los últimos gobiernos municipales, decidieron que no necesitan de alguien que cubriera esa función y lo despidieron.
Muy cortita la visión. Por ahorrarse un sueldo se deshicieron de un buen elemento y sobre todo de un fedatario de la vida comunitaria.
Esa misma responsabilidad la cubrió si mal no recuerdo el eminente profesor JESÚS SOTO GARCÍA, a quien se le conoce como un sanfernandense apasionado, que pone el corazón y la vida en toda encomienda que asume y que también solo estuvo temporalmente como Cronista de San Fernando.
No es lo mismo decir Cronista que Historiador, pero en alguna parte las dos actividades se enlazan estrechamente, permitiendo el acceso a datos valiosos en el tema histórico, que una vez acopiados y ordenados por épocas, son materia prima para la elaboración de libros, que en este caso servirían en ediciones impresas y digitales, para refrescar la memoria de los adultos y poner ante los ojos de niños y jóvenes, los pasajes más importantes del pasado, desde que esta era una región poblada por tribus, la colonización, hasta llegar a la época actual.
Estamos en el umbral del cambio de gobierno municipal y es momento de tocar este tipo de temas, esperando que quienes van a tomar las riendas de San Fernando puedan compartir una visión que vaya más allá del tema de los ranchos agrícolas o ganaderos, de las obras materiales y de otras tantas tareas que acaparan la visión de los funcionarios, esperando que la historia y la cultura puedan ser parte medular del desarrollo de este municipio, que dentro del proceso de cicatrización social que vive, requiere de tersura y delicadeza.
Dicen que “un pueblo que no conoce su historia está condenado a repetirla”: he aquí una buena manera de comenzar, retomando algo que nunca debió soltarse, porque la omisión finalmente cuesta más cara que pagar el sueldo de un Cronista, de un historiador, o de ambos.
Termino estos textos con una pregunta… ¿quiénes de ustedes conocen la historia de San Fernando?… y ¿a quienes les parece importante conocerla?.






