El próximo 10 de julio llegará a su fin la veda de camarón en la laguna madre, que durante 40 días consecutivos ha impedido la captura de crustáceos en el vaso lacustre, trayendo apremios económicos a cientos de pescadores y sus familias.
Esta veda que se practica desde hace 30 años en la laguna madre con la clasificación de “experimental”, evita que los pescadores puedan extraer crustáceos de las aguas del vaso lacustre, para fines comerciales.
El camarón lagunario representa para los pescadores la mejor forma de ingresos durante todo el año ya que por su sabor y calidad goza de una gran demanda nacional, mientras que miles de familias desde Matamoros hasta Soto la Marina, obtienen ingresos para completar el gasto hogareño, con el procesamiento o “despique” de la especie acuática.
La veda de camarón entró en vigor el 26 de mayo anterior y para la próxima semana estará llegando a su fin, por lo que se espera que en los próximos días los pescadores comiencen a instalar las charangas que sirven para la captura de esta apreciado recurso pesquero, con el inconveniente que de acuerdo con la Comisión Nacional Para la Prevención de Desastres –CONAPRED- la canícula, temporada más caliente del año, entró en vigor el pasado 3 de julio, lo que estará acentuando el calentamiento de las aguas en el vaso lacustre y provocando que los crustáceos se refugien en las profundidad para evitar morir por las altas temperaturas.






