La comunidad católica de San Fernando está disfrutando de la Cuaresma, un tiempo muy espacial para los cristianos de casi todas las denominaciones; tiempo que prepara a la celebración de la Pascua, que es la fiesta más importante y que recuerda la resurrección de Cristo, base de la doctrina cristiana y sustento de la fe de muchos seres humanos.
Con la cuaresma, se realizan una serie de actividades de costumbres muy propias de la temporada y de los que cumplen los principios de la religión, así por ejemplo, durante el miércoles en la celebración de las cenizas, se vieron a cientos o miles de personas acudir a los diversos templos a recibir el signo del inicio de este periodo.
Cabe hacer mención que el miércoles de ceniza es una antigua costumbre que cada año se lleva a cabo y que la mayoría de las personas lo realizan como una buena costumbre, sin embargo el concepto de la ceniza significa más allá de ir y aceptar que coloquen en la frente lo que ha sobrado de la combustión de las palmas bendecidas el año anterior.
La ceniza debiera significar el cambio que experimentará la persona con la cuaresma, mismo que se puede traducir en conversión, en ayuda a los demás, en misericordia, por ejemplo.
La cuaresma trae una carga devocional muy grande y San Fernando no es la excepción, sobre todo con la gran de un pueblo que requiere en estas épocas aciagas de fortalecer su fe frente a las vicisitudes provocadas por la violencia y otros fenómenos que provocan aflicción en las familias.





